“El Gobierno tiene que dar señales de disciplina fiscal al mercado”: Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo
Publicada en El País el 20 de septiembre de 2026

El terremoto que golpeó al país puso sobre la mesa una nueva urgencia para el Gobierno, pero no borró los problemas económicos y sociales que Colombia ya venía enfrentando. Para Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, el desafío consiste precisamente en avanzar por dos caminos paralelos: organizar la reconstrucción y, al mismo tiempo, atender las cuatro urgencias que el país ya tenía —el problema fiscal, la seguridad, la oferta de energía y la recuperación del sector de la salud—, sin perder de vista los retos de largo aliento: poner a la economía en una senda de mayor productividad y crecimiento y reducir la desigualdad y la pobreza.
En entrevista con El País, la economista plantea que el Gobierno tiene que dar señales de disciplina fiscal que los mercados oigan, recuperar la confianza de los inversionistas con reglas de juego claras y sin comunicaciones erráticas, y dejar que el Banco de la República actúe con la independencia que necesita.
También considera necesario repensar el sistema educativo para que sea el primer igualador de oportunidades, retomar el desarrollo de la infraestructura de transporte, resolver el problema de oferta del sector energético mediante el pago de deudas y señales regulatorias adecuadas, aprovechar el potencial de la agroindustria y de los recursos mineros, y llamar al crimen organizado por su nombre para concentrar la política de seguridad en reducir el daño que ocasiona.
Colombia venía atravesando una coyuntura económica compleja y ahora tiene que enfrentar las consecuencias de un terremoto. ¿Qué necesita el país para recuperarse?
Hay que partir la conversación en dos. Lo del terremoto es una tragedia imposible de prever y cambia la manera en que puede jugar el Gobierno. Hay algo urgente que desplaza lo que ya era urgente y que va a tomar la atención del Gobierno.
Pero están también los problemas que ya teníamos. Hay unos de largo aliento y otros que son urgentes de la coyuntura. El Gobierno va a tener que trabajar en dos caminos paralelos.
Tenemos un problema fiscal, un problema de seguridad, un problema de oferta de energía en un sector que se detuvo y quedó emproblemado, y tenemos un problema de recuperar el sector de la salud. Esas son las cuatro urgencias con las que tiene que lidiar este Gobierno, mientras arma una gerencia para la reconstrucción.
¿Cómo debería manejarse el impacto fiscal de esta nueva emergencia?
Ojalá queden muy claras las cuentas separadas, porque son dos problemones distintos. El Gobierno de Colombia va a tener que hacer un esfuerzo muy grande para darle señales al mercado de disciplina fiscal.
No tiene tanto espacio para recortar gasto. Va a tener que pensar en cómo genera más ingresos y en qué tuercas puede mover para que la economía empiece a crecer.
Los retos estructurales son poner a la economía en una senda de buena productividad y crecimiento económico y pensar, paralelamente, en cómo reducir la desigualdad y la pobreza.
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